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lunes, 10 de septiembre de 2012

Machu Picchu ultima Parte: Huayna Picchu, el gran reto.

Al darme cuenta que en el correo mencionaba la famosa montaña, me preocupé. Sinceramente no tenía intención de subir el Huayna Picchu, si al empezar el día hubiera estado consiente de esto, hubiera guardado fuerzas. Ya había subido a la puerta del sol y esto no se miraba mas fácil.
Terminaba el tour y yo seguía debatiendo mentalmente por qué subir y por qué no hacerlo.  La razón mas importante para no subir era que no tenía suficiente agua y tampoco había donde comprar, solo fuera del parque turistico. 

El tour llego a su fin y yo me acerque al guía para confirmar que realmente tenía entrada a Huayna Picchu. El guía no dio lugar a escapar fácilmente, no solo me dijo que tenía entrada sino que debia apresurarme pues solo tenía 5 minutos para llegar a la puerta de chequeo. Me inclinaba por no subir, el viaje había sido bueno y era una prueba mayúscula honestamente.

Aquí se ve el Huayna Picchu al fondo, el reto era llegar a la cima... 


Me acerque a unas señoras colombianas, compañeras del tour, que me habían preguntado por Tikal al saber mi nacionalidad.  Me despedí y les comenté que tenía entrada para Huayna Picchu, pero que no sabía si lo utilizaría porque ya había superado una dura prueba en la madrugada. Una de ellas abrió los ojos grande y me dijo: "has venido de muy lejos para estar aquí, y la verdad vale la pena aprovechar la oportunidad". No necesite más. Pensé: no regrets! nada me voy perder de esta oportunidad. Recogí mi mochila y me armé de valor mientras caminaba a la puerta de ingreso. Repasé mi inventario de provisiones: 4 mandarinas y cerca de tres cuartos de un litro de agua. Me mentalicé a no tomar agua hasta llegar a la cima, y las mandarinas serían mis "bombas de adrenalina" si me moría de la sed.

En el inicio debía subir un poco en la montaña pequeña y luego una opción se presentaría.


El Huayna Picchu, la creencia inca era que solo los de corazon puro lograban subir la montaña... yo digo que si no lo tienes, en el camino lo limpias!


La ruta inicial era relativamente normal, tenia subidas pero no era de muerte. Juzgué prematuramente el reto. 



Llegué a una bifurcación. Se presentaba nuevamente la opción de tomar un reto más sencillo, era acaso una señal de que debía tomarlo tranquilo? me paré por uno segundos a ponderar las opciones. Me alcanzó una pareja de Estadounidenses y al preguntarles a cual irían me dijeron que definitivamente al pequeño, que no aguantarían la otra. Pensé nuevamente que yo tampoco.  Se fueron. Mire a mi alrededor y ninguna luz que me diera una sugerencia. Luego la idea vino otra vez: NO REGRETS! si lo voy a hacer: lo voy a hacer en grande! y empecé a caminar. 

Nunca tuve una idea muy clara de que era lo que iba a enfrentar, solo tenía una idea en la mente: llegaría a la cima, sin excusas.





Debía bajar de la montaña pequeña y cruzar una especie de puente para empezar a subir al Huayna picchu. Mire y pensé que la meta estaba lo mas cerca del cielo a lo que mis pies me llevarían.


A veces el camino era una escalera infinita que atravesaba la montaña. Un lugar muy bello y pacífico pero que me causaba superar. Sudaba fuertemente y tenía que detenerme frecuentemente para recuperar el aliento.




Otras veces era mi miedo a las alturas lo que mantenía ocupada la mente, mi cuerpo me seguía gritando por la sed y tambien pedia que me detuvieray yo le respondia exigíendo más en cada subida. Saqué mi primera mandarina cuando sentía que no podía más, y me refrescó un poco... un poco.


La vista de Machu Picchu era impresionante, parecia que estaba volando sobre la plaza! yo podía ver a los turistas y poco  tiempo antes yo estaba entre ellos! En esta vista pude además ver el camino que había pasado en la montaña anterior y me sirvió de motivación para seguir adelante.


En un descanso me encuentro a una señora que venia de regreso tomando fotos, le pregunté: ¿cómo esta la cima?  me contesta con una sonrisa: I couldn't make it...( No pude lograrlo) luego me dice que le daban miedo las alturas y que simplemente no pudo más, que no le faltaba mucho pero que llegó un punto en el que se sintió mareada y no pudo poner un pie delante del otro. El esposo le decía que faltaba muy poco, que no se rindiera, pero no pudo superarlo. Yo suspiré angustiado. No me iba a permitir fallar, ella me aseguró que podría hacerlo, que era seguro y que no me rindiera... sonreí mientras me tomaba esta foto y por dentro luchaba por recuperaba mi entereza para el resto de la prueba.




Y es que la cima no iba a ser sencilla de conquistar: era más vertical (cosa que no imaginé a plenitud otra vez), caminos más estrechos y por supuesto: esto tomaria mucho tiempo, la tortura no se acaba rapido, la agonía del ascenso fue larga...


Yo miraba la situación complicada, superaba una subida y venía otra y otra.. pasé más de una hora en el ultimo tramo. Me resistía además a tomar agua o comer alguna de las mandarinas, eso era el premio de la meta, no el postre del camino. Seguí y luché porque no había más que hacer. 


Alcance a una pareja de colombianos y compartimos parte del trayecto. Llegamos a una parte en que había una especie de túnel del lado derecho o el "camino" que me llevaba a trepar sobre rocas como haciendo escalada. El colombiano se metió en la cueva y su novia se quedó en la entrada viéndolo perderse en la oscuridad. Unos segundos después ella le gritaba que respondiera, que dejara de asustarla.  El nunca respondió, o por lo menos no lo escuche. Yo sólo escuchaba la novela mientras evaluaba la otra ruta. De pronto ella se metió en la oscuridad y se perdió también.  No imaginé que algo malo les pasara, imaginé que él quería estar con ella a solas en ese lugar oscuro así que ni me asomé.  Como ellos estaban ocupando la sala no vi otra opción: tenia que subir como spider man, trepando. La roca estaba tallada para hacer ciertos escalones. Avance un poco y de pronto me quede trabado. Voltie a ver y cuando vi en que me había metido era demasiado tarde, no podía regresar y tampoco estaba entusiasmado por lo que me faltaba. Saqué el celular y tomé la foto que ustedes pueden ver, mientras pensaba: Si encuentran mi cuerpo que sepan dónde fue la última foto.  Guardé todo y apreté las nalgas para subir el resto, no podía regresar.

Llegué a la cima resoplando y también me temblaban un poco las manos.  La pareja admiraba el paisaje. Me dice el gordito: "ese no era el camino, tené cuidado es peligroso.." mientras resoplaba sin responder, pensé: puta! ni me di cuenta! cabrón, si me hubieras dicho te sigo!


Esta es la foto de las plataformas que subí, vistas del lado correcto. Yo estaba en la cara posterior de ellas. Los colombianos pasaron por el túnel (sombra oscura a la derecha) y subieron las escaleras tranquilamente hasta la tercera de las plataformas donde me encontraron! Y este no era el final, hacía falta otra parte! ya no daba más.



El último amigo que encontré en el ascenso me vio y me dijo que no me detuviera, que ya lo había logrado mientras el siguió sentado viendo al horizonte.  Me esperaba otro especie de túnel pero esta vez no improvisaría la ruta, tome la foto del amigo y me preparé para la conquista.


Debía pasar por debajo de la piedra y luego una escalera de madera hasta la cima. Suspire aliviado y pensé que nada me quitaba este gusto.


Un.. dos.. tres... cuatro gradas y  Llegué a la cima!! 

La vista era magnífica.. la ciudad a tus pies, y en la esquina izquierda de la foto dejé la ultima piedra de la montaña, no había mas camino por encima de mi, lo había logrado!



Un nuevo amigo en la cumbre del Huayna Picchu me tomó esta foto. Gilmer Tárraga, Peruano y quien   fue vital para que regresara entero a casa. 

Tomé unos tragos de agua y me comí una mandarina más como premio a la cima, disfruté cada sorbo pero estaba deshidratado por completo, me despertó más sed y estaba muerto de cansancio. Pero me goce alcanzar la meta! era una vista majestuosa: un mar de montañas en todos los extremos. Realmente uno se siente pequeño ante la inmensidad de este paisaje.

Después de unos minutos absorviendo esta delicia me dice Gilmer que debiamos empezar el descenso pues uno de los DOS guias que cuidan la ruta le había dicho que un frances se había perdido. No sabian nada más, se separo de sus amigos y nadie lo volvio a ver.  Yo no vi a nadie maltrecho, el único indicio fue una vomitada en uno de los ascensos pero no ví más señales...
Los guias pidieron a todos que empezaran a bajar para poder buscar al frances.

Había conquistado la meta pero faltaba algo: regresar completo a contar la historia. 


Miré las gradas y vi el camino que debía seguir mientras pensaba: ¿qué chingados estoy haciendo aquí? ¿por qué no me quede más abajo?


Las piernas me temblaban de cansancio, y ahora estaba sudando al ver el vacío delante de mi. El regreso no seria sencillo, sería la última gran prueba a mi miedo a las alturas. 


El vacío a la orilla del camino sería la constante, ahora daría la cara a toda la altura que había conquistado, mientras que en la subida me desconsolaban las subidas ahora las bajadas me atormentaban. No pude tomar muchas más fotos, necesitaba las manos libres para agarrarme y evitar caerme. Gilmer fue vital en esta parte del trayecto, fuimos compañeros en la tortura. La plática que mantuvimos me permitió enfocarme en otra cosa que no fueran los gritos de cansancio y sed que mi mente repetía y menos en el miedo a caer en estos caminos. 


Por momentos el camino exigía mucha concentración, las piedras que hacían el camino no permitían poner ambos pies al mismo tiempo, además de ser tan estrechas que sólo cabía el pie de lado.

Entre platicas y maltratadas al camino llegamos al puente que nos llevaría a la montaña pequeña y de regreso a la ciudad perdida, terminé mi ultimo recurso cítrico y rogué al cielo que la salida estuviera cerca.


Al llegar a la salida de Huayna Picchu me esperaba Gilmer con su prima y Mamá. Yo aunque sonreía estaba muerto de sed y cansancio, tome mis últimas reservas de agua mientras agradecía su compañía en el descenso. Gilmer con un gesto que agradeceré siempre, me regaló la mitad del agua que tenía, fue para mi como un salvavidas en medio del mar de desesperación que sentía.  No recuerdo otra oportunidad en que mi sed fuera tanta y además que no pudiera adquirir los medios para eliminar esta necesidad física que me agobiaba.  Platicamos un rato mientras intercambiamos correo, le prometí que lo buscaría y le compartiría la historia y esta foto.
Caminé agotado a la salida de la ciudad, había tenido suficiente de Machu Picchu, había requerido lo mejor de mi y se lo había dado. No tenia más que dar.



La última foto de la famosa ciudad perdida Inca mientras me encaminaba a la salida. Salí de la ciudad satisfecho de lo que había logrado, ningún remordimiento! nada le debía al viaje y la ciudad Inca!  Nunca imagine todo lo que pude hacer con tan poco. Traía una cámara llena de recuerdos y un corazón que desbordaba agradecimiento por estar vivo y por haber vivido esta experiencia. Un viaje que me llevo a nuevos limites físicos y mentales, un viaje que no olvidare facilmente. Hasta la próxima Machu picchu!

Link a Primera Parte:

Machu Picchu: parte uno La puerta del sol
Link a Segunda Parte:

Machu Picchu: parte dos, La ciudad perdida 

© fotos y materiales con derechos reservado prohibida su utlizacion sin autorización. 

martes, 29 de noviembre de 2011

El viaje de Pearl Jam - Segunda Parte: El concierto.

(Las canciones tienen un link hacia el video que tomé de cada una, dar click si quieren verlos)

Después del viaje a la playa y caminar más de 5 horas en la reserva Manuel Antonio, conociendo casi todos los senderos que encontramos, nos levantamos con la idea de descansar y que fuera una mañana recreativa. Al mejor estilo de selección de foot-ball nos dimos terapia en piscina, luego al jacuzzi para relajar los músculos. Si!! Rockeros consentidos, por un dia.
Pasamos la mañana platicando de todo y de nada. Empujando de la mente el concierto para no ponernos nerviosos, como si nosotros fueramos a tocar. Una sola cosa nos preocupó o por lo menos a mi me dejó en qué pensar: la lluvia. Yo recién salía de una gripe y esa era mi única pena, igual no había para rajarse, ese concierto seria un éxito.
De una lluvia ligera pasamos a una lluvia fuerte pero intermitente, yo seguía pensando que sería un dolor de cabeza si llovía pues ni siquiera podría pensar en sacar cámara para tener recuerdos. Entre pláticas y spoilers de House M.D. (que yo no quería escuchar) llegó el momento de prepararnos para el concierto. Era cerca del medio día y teníamos planes de ir a comer y luego hacer cola para entrar. Las puertas las abrirían a las cuatro de la tarde, con suerte haríamos un par de horas de cola y el resto sería dentro del estadio.
Detrás de una ventana de vidrio veíamos como se caia el cielo gota a gota mientras comíamos, resultó entonces necesario pensar en comprar capas pues sería un dolor permanecer mojados por tanto tiempo.

No encontramos capas... y nos dirigimos al estadio con la certeza de encontrar algo para taparnos, seguramente los ticos serían tan oportunistas como nuestros connacionales. Debido a que en el estadio no había parqueo decidimos irnos en bus y sí, para los que se lo preguntan, en Costa Rica es más seguro que en mi país y un turista puede sacar su teléfono para tomar un par de fotos sin temer perder la mano y la vida en semejante banalidad.



El estadio La Sabana, (recientemente estrenado por los ticos como regalo a un acuerdo comercial con los Chinos) es una joya, bien pulida y bella desde cualquier ángulo.




La cola para entrar era bastante larga, más de lo que había imaginado y para hacer justicia tambien debo reconocer que era mucho más ordenada que cualquier cola que antes vi en un concierto de Rock.  Junto a nuestra llegada llegó la lluvia y tambien los vendedores de capas: problema resuelto. 

Esperamos tranquilamente por unas horas, pero con la limitante de no poder sentarnos por el piso mojado.  Justo atrás de nosotros sonó una palabra conocida mientras dos de los vecinos compartían cerveza: Cerote.  En nuestras espaldas teníamos a un grupo de chapines que como nosotros habían hecho el viaje, gracias a ellos pudimos retratarnos con la bandera de nuestro país, brindando con la cerveza tica por supuesto. 


Esta es una panorámica de la cola que hicimos, en el extremo derecho se puede ver el estadio y la fila de personas que esperábamos para entrar al recinto de rock por una noche. (click para ampliar)

En un momento pasó un vende capas y nos dijo: "van a ser 3 chubascos y ya van dos, compre su capa para el último aguacero". Además de que no son violentos, los Ticos saben predecir el clima mejor que el Insivumeh, pues acertó, lloviznó una vez más y el resto de la noche la capa estuvo guardada en mi bolsillo, hasta que alguien me la tiró y no la volví a ver.

Las puertas se abrieron y por fin la fila se movía. Fue algo raro para mi no encontrar a los acostumbrados borrachos en la orilla de la cola como en otros conciertos en mi país, ¡el público local tenía tantas diferencias con los rockeros de Guatemala! Otra gran diferencia del público era que habían muchas mujeres, y no de las típicas rockeras que imaginamos en Guatemala, eran punketas,  unas rockeras hard core.. y hasta habían algunas que parecían amantes del pop, y ahi estábamos nosotros entre ellos esperando el inicio del concierto.. 
Primera vista de la localidad donde estariamos, aun vacia.

Tocamos el recinto con ilusión y vimos el lugar donde se anclaría la musica de la noche, el lugar donde nos encontraríamos a estos amigos que nunca conocimos pero que con su música nos acompañaron por la vida.

 Esperamos sentados a que empezaran a tocar los teloneros, fueron un par de horas para asimilar la realidad de que ya estábamos listos para vivir la razón del viaje.  

Entraron los teloneros locales, "Las Robertas", quedamos en buena posicion para verlos luego de los primeros empujones, que acomodan a las personas como que fueran en camioneta de transporte público.  Las Robertas fueron realmente malas, todas las canciones sonaron igual, llamó la atención únicamente el bataquero que meneaba una colocha melena. Llegó el punto en que un grupo de chapines que estaban junto a mi empezaron a burlarse. Todas las canciones sonaban monotónicas con un AAAAHH AHH que era interrumpido por las palabras de ellas anunciando otra canción, eventualmente todos coreabamos lo que nos parecía un chiste. Los ticos aprendieron rápidamente lo ácido que puede ser el humor chapin y se unieron a la burla: gritamos como por cinco canciones el AHHHH AHHH, esperamos la EEHHH EEEHH pero nunca llegó.

Pasó el tormento, y 20 minutos después llegó el grupo que acompañó a Pearl Jam en su gira por Sur y Centro América: Los X (equis). Sonaban mucho mejor, pero a mi no me gustaron, después de un rato me aburrí pero si noté que habían quienes disfrutaban la música. Resulta que la banda influyó en Eddie Vedder (cantante de Pearl Jam) cuando escuchaba música en los 70's. Dicho eso pueden hacer números de la edad de los integrantes. Tengo que rebelar lo que me pareció más peculiar de la banda: una señora que por momentos era la cantante principal del grupo y que vestía algo como un camisón; el pelo alborotado casi llegando al hombro y por su edad imaginé a mi Mamá haciendo burla de la música que yo escuchaba. No eran malos, por lo menos eso dicen los que saben de música, pero no fue de mi gusto escucharlos. Terminaron su última canción con algo que prendió al público y a mi me recordó una de las razones por las que sigo a esta banda: Vedder salio a cantar la última canción con ellos. (Video del inicio)
Para mi fue un gesto de sencillez: por lo menos yo no imaginé que fuera posible que Vedder se codeara en el escenario con ellos y lo hizo, demostrándoles su admiración. El público despertó y los aplaudió como que conocieran lo que estaban tocando... Mi corazón prendió de golpe, como un carro dispuesto a llegar los 100 KM por hora en 5 segundos. Salida en falso. El grupo salió ovacionado por el público. Faltaba la última espera: los técnicos de sonido preparon el plato fuerte de la noche. Ansioso miraba cada movimiento que hacían: desprendían un cable, probaban la guitarra, el micrófono... imaginaba lo que pasaría con esa poca información que podia intuir, ya no podia sentarme.

Pasó media hora más y todos mirábamos atentos el centro del escenario. Yo estaba preparado para grabar cada momento del inicio, no sabia como sería, ni que tocarían. Por fin todo se oscureció y se abría un escenario atrás de los instrumentos que dejaba ver dos grandes letras: PJ, que se dibujaban con luces sobre las bocinas que adornaban el escenario.



Pearl Jam decidió rompernos la cabeza con un bate en el inicio y luego si quedaba algo, probar nuestra resistencia a una tortura musical perfectamente planeada. Morir lentamente, esa sería la condena. Arrancaron con: GO una canción que me recuerda a mis 15 años y el deseo de romper cosas ante la frustración de no poder decidir sobre los aspectos que más me reventaban de la vida que tenía. Aquí estaba 20 años después celebrando la vida que tomé y lo que he hecho con ella. 



ANIMAL siguió y la emoción parecia no tener fin, todo era cantar y brincar. Repetia las imágenes de aquella vez que los vi cantar esta canción en el 93 en los VMA's, frente a la televisión del cuarto de mis papás por supuesto.  Pensaba que tenía que tener cuidado con el video que grababa para no acabar la poca memoria que tenia el celular que me ayudaría a perpetuar este momento en el tiempo.

Aún estábamos retomando el aliento y sin tregua tronó otra canción memorable. Unos días antes había preguntado a mi amigo de toda la vida y compañero de viaje cual era su canción favorita de todas, Vedder parece que escuchó su pedido y colgandose la guitarra arrancó para darle otro golpe a una cabeza ya ensangrentada de tantos recuerdos: CORDUROY. No pude dejar de grabar, pensando: "esta es para que no se le olvide nunca que lo vivimos, que esta vez los que hacíamos la bulla eramos nosotros!" Los acordes de la guitarra arrancaban gritos y empezaba la emoción de cada una de las palabras que cantaba Vedder.



Pensando que las cosas no podían estar mejor paré la grabación, mientras mi brazo pedia a gritos que lo bajara pues tenía más de 15 minutos de tenerlo en alto. Un breve respiro y  por los oídos me partió como un rayo el último golpe en la cabeza, unos acordes suaves pero que desgarraban las últimas fibras que me hacían contener los sentimientos. Empezó UNTHOUGHT KNOW,  ahora estaba en las playas otra vez, viendo la belleza de la naturaleza resguardada por esos árboles, escuchaba al mar cantar junto a Vedder: "See the path cut by the moon for you to walk on..".  No es fácil materializar palabras que me ayuden a transmitir lo que sentí, pero puedo concluir que sentí mucha gratitud por ese momento que podía vivir, por el camino de la vida que me permitió llegar a estar allí parado.

Esta canción fue casi un himno de nuestra visita a Costa Rica, de hecho la utilicé para este video del viaje a las playas.

En adelante sólo pude ver desfilar todas las canciones y sin resistencia me dejaba abrazar por los sentimientos que cada canción evocaba.  La lista de golpes y caricias que recibía con cada canción es larga y era un golpe tras otro. Hasta que llegó un abrazo junto a los gritos que emitíamos. Lepe, mi alero desde la adolescencia se acercó y gritamos como lo hicimos tantas veces cuando escuchábamos a Pearl Jam en mi casa a todo volumen:  "Hearts and thoughts they fade away.. "  Pero esta vez las memorias no se escaparían, las cargaríamos puestas todo el tiempo..



Ya no me contenía y trataba de percibir con todos los sentidos el momento que estábamos viviendo en esa masa colectiva que amaba lo que escuchaba como si fuera su propia vida contada como una oda perfecta. Era un carrusel de imágenes y de recuerdos que desfilaba y rompía la barrera del tiempo para sentarse en el sillón de la sala y platicar de las lecciones aprendidas y el dolor que se ha superado. Asi llegó REARVIEW MIRROR, ahora yo corría tras las memorias al ritmo frenético de la canción y ellas como duendes escurridizos se escondían para aparecer dándome golpes en la cara.  La canción me habla de esas veces en que sentía una satisfacción tan grande de ver por el espejo retrovisor aquel problema o situación que me dolía, y de cómo esas lecciones me permitieron madurar a fuerza de golpes y dolor. Es realmente vitalizante ver cómo has superado las cosas que un día viste como gigantes que creías no poder superar...  Grite : "I guess it was the beatings that made me wise... I'm not about to give thanks or apologize" 
También recordé aquella etapa de "amores" que sangraban en un corazón adolescente que no entendía lo temporal de ese dolor. Canté nuevamente lo que mi corazón tantas veces repitió: "saw things so much clearer, once you, once you, were on my rearview mirror... "

Eddie y la banda se toma un respiro para continuar con la masacre que cometía con nosotros, al regresar se para solo frente al escenario y después de mencionar al amor arranca con mi cabeza de un tajo. Melodía simple y letras contundentes. JUST BREATHE empezó a sonar. Vuelo a recordar a mi Madre, esta canción me ayudó a levantarme de esa depresión de su muerte. Escuchando esta canción modifiqué algunas prioridades en mi vida. Esta banda que me acompañó durante las etapas duras de mi adolescencia, también me dio fuerza con esa simple canción, para honrar con mi vida a esa mujer que dio tanto por mi. Me uní al coro cantando "I am a lucky man to count on both hands the ones I love..."  Levanté la mirada al cielo, mientras la canción me abrazaba por completo, llenaba cada parte de mi cuerpo. No sé si alguien más la vio en ese momento, pero yo la encontré, entre las nubes vi una estrella, sola. "Everything you  gave, and nothing you would take..  and Nothing will you take, everything you gave."
La presa se rompió y ya no luché por contener la emoción: es bueno vivir para agradecer por momentos como ese.

"Hold me till I die... meet you on the other side"

Podría haber terminado el concierto en ese momento y yo saldría más que satisfecho.  Como una ola fresca que moja a un árbol caído en la arena me llegaron los acordes revitalizantes de OCEANS, la canción lavó la nostalgia y reanimó a mi corazón que se había encogido en la canción anterior. Disfrute la melodia y la letra, me planté frente al mar que había contemplado y sentí la brisa nuevamente.


 Renovado por esa carga melódica, mis torturadores no tuvieron compasión alguna. DO THE EVOLUTION y nos despertaron del trance con un golpe fulminante, tomé la camara para grabar y recordar ese momento de emoción pura que pudimos vivir.  Brincamos y cantamos... era la fiesta rockera que esperamos seria! así lo vivimos! Así lo recordaremos! It's evolution baby!!

Por supuesto siguieron grandes canciones, todas memorables y que prefiero contar con una historia específica para cada una más adelante. Fueron 28 canciones grandes y me quede con ganas de más.

El concierto cerró con Yellow Ledbetter junto a nuestros aplausos.  Yo me fui con nostalgia porque terminó el viaje.. pero con la certeza con la que pensé que los vería este año me dije: los volveré a ver, con vida y salud, los volveré a ver: un concierto no es suficiente.

"see the waves on distant shores, awaiting your arrival..." 











Mis amigos y compañeros de viaje hicieron lo propio describiendo su perspectiva del concierto, para complementar mi narración les dejo los links a sus respectivos post: 


miércoles, 26 de octubre de 2011

Era la llorona! Una historia de miedo.



Hace unos días platicábamos con mis compañeros de almuerzo sobre el tema de los espantos y cosas por el estilo.  Ninguno tenia una experiencia realmente espeluznante que contar, yo solo recordé un susto que me dieron y ahora les comparto la historia:

Para maximizar la experiencia del usuario se recomienda escuchar esta canción mientras lee. 








Tenía cerca de 8 años y en ese tiempo teníamos oportunidad de jugar en la calle sin mayor pena. Era común que cerca de la segunda semana de octubre ya estuviéramos fuera del colegio por lo que las tardes de juegos eran largas. Eramos un grupo de 6 o 7 vecinos que pasábamos la tarde entre aventuras en bicicleta, juegos de Baseball en estas fecha o de Foot en el verano. 

Cerca del 31 de octubre empezábamos a tener platicas sobre espantos, de muertos vivientes, hasta buscábamos libros con las leyendas de Guatemala para leerlas. Recuerdo lo nerviosos que nos poníamos, y como empezábamos a ver sombras inexistentes, ruidos, y más tarde en casa a tener pesadillas con eso que habíamos platicado.  

Una de las historias más impresionantes en aquellos años era la leyenda de la llorona. Imaginábamos a la señora de blanco gritando por sus hijos y que nosotros por estar solos jugando en la noche éramos indefensos si nos quería agarrar. En el parque Villa Verde vivimos grandes aventuras, entrada la noche el juego favorito era chibiri cuarta. Era jugar a esconderse mientras alguien debía buscar al resto en un campo que tenía una periferia de arboles a los que podíamos trepar, una montaña de tierra con resbaladeros que era lo suficiente grande para esconderse atrás y otros múltiples obstáculos que permitían esconderse facilmente, más aun de noche con poca iluminación artificial.  Recuerdo que después de contar historias de miedo costaba mucho jugar Chibiri, como le decíamos. Nadie quería esconderse solo, en silencio, en un lugar oscuro esperando a que lo encontraran. Por ejemplo nadie quería ir al campo de foot, donde el espanto del taxista aparecía, el que decían que habían encontrado muerto cerca de la portería después del terremoto del 76. Era común que alguno regresara alegando que había perdido, porque sentía que lo tocaban o que le hablaban. Yo como buen miedoso solía estar cerca o andábamos en grupo en lo profundo del parque.




Una noche todo estaba en silencio y solo el Pato (era su apodo) estaba caminando tratando de escuchar o ver a alguien escondido. Daba pasos cortos y pausados, se agachaba e investigaba. A veces se quedaba quieto esperando a que los otros pensaran que estaba lejos para que se descuidaran. 

Chily y yo estábamos en uno de los extremos del parque, atrás de la montaña de tierra.  El monte era un poco alto y  estábamos agazapados atrás de unos pequeños arboles que hacían de cerca a la montaña de resbaladeros. Todo estaba en silencio, el Chily era algo parlanchín, con grandes capacidades para imaginar cosas por eso era tan hábil cuando armábamos bases de pelea para los G.I. Joe. Esperábamos escondidos mientras vigilabamos que el Pato no se acercara, en ese silencio de pronto empezamos a escuchar gritos a lo lejos; venían del extremo del parque donde estábamos escondidos a nuestras espaldas:  naaaaaatoooooooo...
Era una voz de mujer, no era una voz joven .. y tampoco era conocida.. era como un lamento y ..  naa...    aaaatooo...       empezábamos a  ver de un lado a otro, buscando si algo raro pasaba alrededor que nos explicara el ruido extraño. Era una voz chillona, como de las señoras que les pagan por ir a llorar a los velorios...  Chillaba más que gritar, había cierta fatiga en la voz.

Natoooooooo........    Se escucho el grito más cerca, ...  Aun no creíamos lo que escuchábamos y entre susurros me dijo Chily... "oíste vos!?" - sho hombre..! le conteste conteniendo la respiración y apretando la grama.. esperando que no empezara a contar lo que se imaginaba pues seria peor para ambos. Los perros no ladraban... era algo raro lo que pasaba.

Naaaatoooo... esta vez no era la imaginación de uno, lo escuchamos claramente.   Nos miramos con el Chily, por lo menos vi la silueta negra de su cabeza que me miraba pero esta vez no me dijo nada.. esperábamos leer si el otro reaccionaba o nos quedábamos ahí esperando..... 

Volteamos a ver a los que estaban escondidos atrás de nosotros, a unos 10 pasos, para ver que hacían...  esperábamos que nos dijeran que no habían escuchado nada o una seña visual de que todo estaba bien, agudizamos los sentidos para captar otro movimiento o tal vez si el emisor del grito estaba cerca. Nada. Volvimos a ver al frente y vimos pasar al Pato corriendo,  de derecha a izquierda...  naaaATOOOOO!!! chillo otra vez la voz... nos congelamos en el lugar, ya no movimos ni un músculo, tal vez esperando pasar desapercibidos si estaba cerca.

Empezamos a oír pasos que se acercaban... eran los que estaban atras! Empezaron a salir de los escondites sin importar que perdieran... No decían nada pero parecía que alguien los perseguía, cuando pasaron a nuestro lado ya iban a toda velocidad y nosotros arrancamos... ya a nadie le importo donde estaba el Pato...  aaaaaaaaah!!!!   Grito Chily.. y otros que iba adelante empezaron a gritar tambien... y yo chillaba atrás de él, pidiéndole que me esperara....
El grito de la señora se escucho por última vez mezclado con el chillido de Chily...  naatoo..... aaaaaahhhh!!! esta vez casi pudimos sentir la presencia atras de nosotros...
Corríamos en dirección contraria a la voz...  NaaAAAaatooOOOOooooo....  se escucho con un aullido desgarrado que llevaba algo de enojo y seguro tambien saliva.. 

En eso se levanta otra voz conocida desde el extremo izquierdo donde se había metido el Pato: TELA!!!! (era un diminutivo del nombre de la nana)  ya voy hombre!! estoy jugando!!, --  venite que ya vinieron tus papas -  le respondió la voz del más allá.

Mierda! dijo el Chily, mientras retomaba el aliento, por fin pensé que nos habían asustado a todos.. este si la caga! le dijo el hermano de Chily refiriéndose a Nato (apodo de nuestro amigo en su casa)... 

Teníamos que regresar a la casa a las 6:30 PM para cenar, por supuesto no nos importaba la hora mientras estábamos jugando, ni siquiera recuerdo que tuviéramos reloj. Chily y su hermano eran parte del grupo con el que siempre jugaba, vivían en dirección a mi casa pero ellos se quedaban antes que yo, que debía llegar al fondo de la cuadra.  Esa noche mientras discutíamos lo que nos imaginamos y como corríamos como locos para salvarnos, les pedí que me acompañaran a la entrada pues no quería caminar solo ni un pedazo de la calle pues sospechaba de cada sombra de árbol que estaba en las aceras y al final ellos se hacían compañía de regreso. 

Llegamos a mi casa donde solo me esperaba la muchacha de treintaytantos años. Tenia mucho tiempo de trabajar con nosotros y vivía en la casa. Era una mujer alta, delgada, no usaba traje típico y era la encargada de atenderme mientras mis papas estaban trabajando. Seguro preparaba la comida para que estuviera lista para la cena. Llegamos a la casa pero había algo raro, estaba a oscuras, ni una luz en la entrada o en el fondo de la cocina... esperenmé muchá voy a tocar el timbre... les dije mientras me paraba frente al portón------  sin respuesta------... y no se prendió ninguna luz tampoco...
No sean huecos muchá entremos--- nos dijo el hermano de Chily que era mas grande que nosotros por un par de años pero por estatura parecia que eran 5...  entremos pues, ahora háganme huevos..  les dije..  Chily no decía nada esta vez, simplemente venia caminando un paso atrás por si tocaba salir corriendo otra vez.. 

Abrí el portón y luego teníamos que cruzar el parqueo del carro para llegar a la puerta principal, a los lados del jardín/garage la grama brillaba por el sereno de la noche. - Voy a ver si dejaron puesta la pita - les dije mientras me acercaba..  La pita era una correa de cáñamo que estaba amarrada a la chapa de la puerta para que al jalarla se abriera y no fuera necesario cargar llave de la casa.

La quitaron... y ni la ventanita esta abierta --  les dije esta vez más nervioso. Lo más seguro era que me tocaría esperar solo pues ellos tenían que irse a cenar y no solían haber invitaciones a merendar entre nosotros. 

Empecé a tocar la puerta de metal con la mano a ver si era que no había escuchado..  O te brincas - la pared para entrar por atrás- o te vas a quedar aquí dijo Chily en tono de sentencia y un poco desesperado, su imaginación no se prendió con aventuras esta vez...

En eso se escucho ruido dentro de la casa... al final parecía que había alguien adentro y no eran los perros con sus ruidos característicos. TOCA OTRA VEZ  me dijo Chily y nos acercamos a la puerta para escuchar pegando la cara a la ventanita y tambien para ver algún movimiento.





AAAAAAAAAAAAAAHHHHHHHHHH!!!!!!  gritamos y nos grito la cara en tinieblas que apareció en la ventanita!

Nos vimos a la cara brevemente y ambos la teníamos descompuesta: salimos corriendo hacia el jardín! el hermano de Chily nos empujo mientras se dirigía al portón abierto para salir de la casa.. no pudimos seguirlo y nos quedamos tirados paralizados en la grama llorando con Chily... nos revolcabamos gimiendo y tapandonos la cara , dando gritos y pidiendo que se fuera...

La puerta principal se abrió atrás de nosotros y salió Yolanda matándose de la risa. Se había quitado la placa dental que usaba para reponer todas las piezas delanteras de su dentadura, el pelo que le llegaba a la cintura se lo echó en la cara y con una linterna de mi Papá se alumbro en la cara mientras gritó a todo pulmón.

Yolanda había decidido darnos un susto por todas las veces que la dejába penando por no regresar a tiempo a la casa, pues era su responsabilidad que yo estuviera en la casa listo para cenar ya cambiado para dormir y regularmente era a sus gritos que regresaba para prepararme. 

Esa noche no logro consolarnos... Chily se fue con su hermano aun sollozando. Ella se acercaba y me repetía: con las luces de la casa prendidas, que no había nadie adentro. Cuando trataba de cargarme yo pegaba gritos y pataleaba... no fue hasta que llegaron mis papas y hermanos que entre a la casa, colgado del cuello de mi Mamá. 

Nunca me asusto un verdadero espanto, pero si tengo otras historias de sustos que me dieron.. a ustedes los asustaron alguna vez?
 
Como tributo al mejor vídeo de miedo que vi en mi infancia dejo el link para que disfruten de Thriller. Honor a Michael Jackson por ser el primero en asustarme con muertos vivientes. 





Es bueno aclarar que trato de ser fiel a la historia que recuerdo, pero esta en particular es una fusion de varios momentos que pasamos junto a mis buenos amigos de la colonia, estoy seguro que cuando lo lean se veran en la historia: es una forma de poder recordar aquellos momentos de la infancia que me traen recuerdos y darles un homenaje con mucho cariño.

jueves, 29 de septiembre de 2011

Caminando por las vias del tren. Parte 3 - Conclusión y Lecciones

Retomando el camino, ya sin tanto miedo pues decían que el peor había pasado, quedaban un par de puentes y el túnel. 

El siguiente puente lo vi primero, por desgracia la primera impresión no fue buena, zopilotes parados en el puente. Solo falta que alguien se haya caído y nos topemos con eso, pense.. 




Resulto ser un basurero la razón por la que los zopilotes estaban ahí, el puente se miraba completo, suspire aliviado. A como estábamos, a patadas podia reventar a un par de zopilotes si se ponían al brinco.. ademas teníamos a Valladares que no se andaba con cuentos, ya lo había demostrado. 

Superamos el puente y parecia que el siguiente paso era el túnel.  Todos nos mirábamos mas relajados, era como el premio a superar los puentes y el barranco.  Un momento después la montaña se planto frente a nosotros y lo que parecían arboles tapaban el hoyo oscuro al que nos guiaban los rieles.  Paramos a tomarnos fotos frente al túnel como niños orgullosos de haber ganado un partido de foot ball ante los de secundaria. Todos sonreían, fotos de grupo, solos, mostrando los dientes y no los nervios. Parecia que todo había valido la pena.  




Yo nunca había cruzado un túnel a pie y era emocionante verme superando el reto que significo afrontar mis miedos. Dentro del túnel yo miraba las paredes como niño, incredulo de estar ahí, recordaba las aventuras en bicicleta con mis amigos de la colonia, cuando imaginábamos grandes proezas con menos que un túnel. Tal vez por la falta de luz y sonidos de nosotros, no vi murciélagos, ni animales, todos caminábamos en relativo silencio, tal vez platicando con nuestros pensamientos. Vimos objetos tirados dentro del túnel, parecían altares con velas no se si por cansancio nadie quiso curiosear y seguimos caminando después del breve comentario.  


Después del túnel quedaba recorrer un trayecto relativamente pequeño hasta llegar al ultimo puente,  el que estaba antes del IRTRA. Yo disfrute del paisaje, imaginaba que el tren llegaba a esta parada y muchos de los pasajeros se quedaban en este destino como nosotros. 

El puente estaba completo, lo que no dejo de sorprenderme fue la facilidad con la que los locales cruzaban el puente, senti vergüenza de calcular tanto mis pasos y los niños pasaban corriendo y señores con madera en la cabeza pasaban sin ver los durmientes. Tambien habían construido carretas adaptadas para transportar sus viveres sobre el puente.  



Así llegamos al final del recorrido, yo estaba mas que satisfecho, estaba feliz de haberme retado y obligado a superar más de lo que imagine seria el viaje. Regresamos en bus, cuando pasamos el puente de las vacas y vi el puente que cruzamos de primero, tome la foto y me imagine recordando como ahora el viaje que no se si algún día repetiré. 



El viaje me pareció increíble, nunca imagine que fuera lo que vivi. Los que me conocen saben que era poco probable que yo me apuntara a una aventura como esta hace 3 años. 

Me exigi enfrentar este miedo porque tenia que hacerlo. Antes de la muerte de mi Mamá me comprometi a superar mis limites, los que yo me había impuesto. Ademas después de la partida de mi Mamá me sentía perdido, el dolor aun era muy fuerte. Pero era un dolor de vació. Era una sensación de haber perdido algo tan grande e importante que te aturde, ¿cómo podes perder algo tan importante?  y peor aun ¿cómo podes seguir caminando sin eso tan importante?. Quería encontrar mi camino, caminando. No encontré las respuestas en el viaje, no tuve tiempo de pensar en ellas sinceramente, estaba mas preocupado por superar los puentes y junto a ellos mis miedos. Pero si pasó algo importante que me ayudo a llevar el resto del dolor: me sentí muy vivo y fuerte después de lograrlo. Recordé que estaba vivo aun a pesar del dolor, animicamente me recordó de las cosas grandes que podía hacer, y que tenia que seguir caminando hasta encontrarme. 

Lecciones

  • Cuando no se tiene a donde regresar le tenés que hacer huevos y encontrar la forma de superar lo que sea que no te deje seguir adelante.
  • El miedo es por sobre todo mental, cambiando el enfoque de tu mente y reforzando las razones por las que lo estaba haciendo pude superar la parálisis que pudo representar el reto. PNL (programación neuro linguistica) para mi fue clave en esto. 
  • Es importante tener personas en tu equipo que no tengan los mismos miedos o diferentes habilidades para superar los obstáculos del camino. 
  • Si llegas a un punto en el que definitivamente no podes cruzar el obstáculo, siempre se puede encontrar otro camino. 
  • Tener estas referencias de triunfos sobre uno mismo son de gran valor y se puede recurrir a estas memorias para obtener la motivación para superar los grandes retos de la vida. 
  • La vida te da muchos retos y muchas veces no sabemos como superarlos a veces solo debemos seguir caminando mientras las respuestas y la fuerza para superarlos llega. Nunca evadir o enterrar el problema, solo esperar a estar listo para superarlo. 
Link a primera parte:
http://elmauku.blogspot.com/2011/09/caminando-por-las-vias-del-tren-parte-1.html

Link a segunda parte:
http://elmauku.blogspot.com/2011/09/caminando-por-las-vias-del-tren-parte-2.html

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miércoles, 28 de septiembre de 2011

Caminando por las vias del tren. Parte 2.

Es facil poner un pie delante del otro en una viga, lo que no es muy facil es ver el vacío a los lados. No es mi fuerte lo acepto, nunca fui de subirme a arboles o cualquier cosa que tuviera que ver con altura. Y aqui estaba con las nalgas al aire pasando estructuras de metal, viendo entre durmientes al vacío y esperando que el anterior fuera el puente más difícil del viaje. 

Seguimos caminando, en el horizonte se veían los puentes, yo seguia caminando rapido y tratando de no pensar en que podíamos encontrar otros puentes a medias que cruzar. 



No recuerdo todos los puentes pero si recuerdo que cada vez los durmientes estaban mas separados y se veia mejor el fondo, ya era seguro que si no daba bien el paso no caminaría igual por un buen tiempo. 




Adelante empezaron a mencionar de un puente que seria el mas complicado que ya una vez habían pasado y le faltaban durmientes, el puente estaba en una curva, de lejos no se veía mal pero cuando todos pararon frente al puente y se sentaron era porque estaba peor. Tenia 5 tramos quemados, el ultimo tercio del puente era el mas complejo, tenia durmientes que eran obstáculos para caminar libremente sobre la estructura y ni los rieles laterales estaban para apoyarse. Así que teníamos que equilibrarnos lo mejor posible agachados pues ese día ademas había un viento muy fuerte que entraba con fuerza por el barranco que separaba las montañas. Pasaron los guías a evaluar como pasaríamos, verlos parados en la orilla del puente pensando eran malas noticias.




El puente estaba realmente mal esta foto muestra el ultimo tramo. 



Pero se me había olvidado mencionar que nos acompañaban dos agentes de la PNC, y ellos fueron la diferencia... Valladares paso sin cable de seguridad, sin ningún problema llego al otro extremo, como que estaba pasando por el parque. Impresionante. 

Para cuando encontraron la forma "segura" de pasar ya habíamos varios decididos a no pasar por el puente, no se veia fácil bajar el barranco pero Valladares regreso por abajo y marco el camino que debíamos seguir. Si, nos rajamos, pasamos por abajo pero no por eso fue facil. Bajamos arrastrados pues la pendiente no permitia poner un pie delante del otro.

Unos raspones y caídas después estábamos del otro lado. En la foto de abajo, tomada desde el lado a donde queríamos llegar, pueden ver la relación de una persona con el puente.


En la foto de abajo se ve el camino que dejamos en el monte mientras nos resbalábamos esquivando plantas con espinas y rocas violadoras.  Después de pasar el barranco un amigo menciono que gracias a Dios no habíamos encontrado culebras en el barranco... Si alguien hubiera mencionado a las culebras antes seguramente yo hubiera pasado sobre la estructura del puente.




El viaje hacia su curva final, por primera vez tomábamos un descanso, viéndonos las caras y con risas nerviosas compartíamos los panitos que cargábamos en las mochilas... yo comí poco, no sabia que puentes  faltaban y era mejor mantener el estomago limpio de cosas que expulsar si se ponía mas feo el viaje. Seguiré con el desenlace y lo que aprendi del viaje. Pero ese sera otro post. 

Concluirá... 

Link a parte final:

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