lunes, 10 de septiembre de 2012

Machu Picchu ultima Parte: Huayna Picchu, el gran reto.

Al darme cuenta que en el correo mencionaba la famosa montaña, me preocupé. Sinceramente no tenía intención de subir el Huayna Picchu, si al empezar el día hubiera estado consiente de esto, hubiera guardado fuerzas. Ya había subido a la puerta del sol y esto no se miraba mas fácil.
Terminaba el tour y yo seguía debatiendo mentalmente por qué subir y por qué no hacerlo.  La razón mas importante para no subir era que no tenía suficiente agua y tampoco había donde comprar, solo fuera del parque turistico. 

El tour llego a su fin y yo me acerque al guía para confirmar que realmente tenía entrada a Huayna Picchu. El guía no dio lugar a escapar fácilmente, no solo me dijo que tenía entrada sino que debia apresurarme pues solo tenía 5 minutos para llegar a la puerta de chequeo. Me inclinaba por no subir, el viaje había sido bueno y era una prueba mayúscula honestamente.

Aquí se ve el Huayna Picchu al fondo, el reto era llegar a la cima... 


Me acerque a unas señoras colombianas, compañeras del tour, que me habían preguntado por Tikal al saber mi nacionalidad.  Me despedí y les comenté que tenía entrada para Huayna Picchu, pero que no sabía si lo utilizaría porque ya había superado una dura prueba en la madrugada. Una de ellas abrió los ojos grande y me dijo: "has venido de muy lejos para estar aquí, y la verdad vale la pena aprovechar la oportunidad". No necesite más. Pensé: no regrets! nada me voy perder de esta oportunidad. Recogí mi mochila y me armé de valor mientras caminaba a la puerta de ingreso. Repasé mi inventario de provisiones: 4 mandarinas y cerca de tres cuartos de un litro de agua. Me mentalicé a no tomar agua hasta llegar a la cima, y las mandarinas serían mis "bombas de adrenalina" si me moría de la sed.

En el inicio debía subir un poco en la montaña pequeña y luego una opción se presentaría.


El Huayna Picchu, la creencia inca era que solo los de corazon puro lograban subir la montaña... yo digo que si no lo tienes, en el camino lo limpias!


La ruta inicial era relativamente normal, tenia subidas pero no era de muerte. Juzgué prematuramente el reto. 



Llegué a una bifurcación. Se presentaba nuevamente la opción de tomar un reto más sencillo, era acaso una señal de que debía tomarlo tranquilo? me paré por uno segundos a ponderar las opciones. Me alcanzó una pareja de Estadounidenses y al preguntarles a cual irían me dijeron que definitivamente al pequeño, que no aguantarían la otra. Pensé nuevamente que yo tampoco.  Se fueron. Mire a mi alrededor y ninguna luz que me diera una sugerencia. Luego la idea vino otra vez: NO REGRETS! si lo voy a hacer: lo voy a hacer en grande! y empecé a caminar. 

Nunca tuve una idea muy clara de que era lo que iba a enfrentar, solo tenía una idea en la mente: llegaría a la cima, sin excusas.





Debía bajar de la montaña pequeña y cruzar una especie de puente para empezar a subir al Huayna picchu. Mire y pensé que la meta estaba lo mas cerca del cielo a lo que mis pies me llevarían.


A veces el camino era una escalera infinita que atravesaba la montaña. Un lugar muy bello y pacífico pero que me causaba superar. Sudaba fuertemente y tenía que detenerme frecuentemente para recuperar el aliento.




Otras veces era mi miedo a las alturas lo que mantenía ocupada la mente, mi cuerpo me seguía gritando por la sed y tambien pedia que me detuvieray yo le respondia exigíendo más en cada subida. Saqué mi primera mandarina cuando sentía que no podía más, y me refrescó un poco... un poco.


La vista de Machu Picchu era impresionante, parecia que estaba volando sobre la plaza! yo podía ver a los turistas y poco  tiempo antes yo estaba entre ellos! En esta vista pude además ver el camino que había pasado en la montaña anterior y me sirvió de motivación para seguir adelante.


En un descanso me encuentro a una señora que venia de regreso tomando fotos, le pregunté: ¿cómo esta la cima?  me contesta con una sonrisa: I couldn't make it...( No pude lograrlo) luego me dice que le daban miedo las alturas y que simplemente no pudo más, que no le faltaba mucho pero que llegó un punto en el que se sintió mareada y no pudo poner un pie delante del otro. El esposo le decía que faltaba muy poco, que no se rindiera, pero no pudo superarlo. Yo suspiré angustiado. No me iba a permitir fallar, ella me aseguró que podría hacerlo, que era seguro y que no me rindiera... sonreí mientras me tomaba esta foto y por dentro luchaba por recuperaba mi entereza para el resto de la prueba.




Y es que la cima no iba a ser sencilla de conquistar: era más vertical (cosa que no imaginé a plenitud otra vez), caminos más estrechos y por supuesto: esto tomaria mucho tiempo, la tortura no se acaba rapido, la agonía del ascenso fue larga...


Yo miraba la situación complicada, superaba una subida y venía otra y otra.. pasé más de una hora en el ultimo tramo. Me resistía además a tomar agua o comer alguna de las mandarinas, eso era el premio de la meta, no el postre del camino. Seguí y luché porque no había más que hacer. 


Alcance a una pareja de colombianos y compartimos parte del trayecto. Llegamos a una parte en que había una especie de túnel del lado derecho o el "camino" que me llevaba a trepar sobre rocas como haciendo escalada. El colombiano se metió en la cueva y su novia se quedó en la entrada viéndolo perderse en la oscuridad. Unos segundos después ella le gritaba que respondiera, que dejara de asustarla.  El nunca respondió, o por lo menos no lo escuche. Yo sólo escuchaba la novela mientras evaluaba la otra ruta. De pronto ella se metió en la oscuridad y se perdió también.  No imaginé que algo malo les pasara, imaginé que él quería estar con ella a solas en ese lugar oscuro así que ni me asomé.  Como ellos estaban ocupando la sala no vi otra opción: tenia que subir como spider man, trepando. La roca estaba tallada para hacer ciertos escalones. Avance un poco y de pronto me quede trabado. Voltie a ver y cuando vi en que me había metido era demasiado tarde, no podía regresar y tampoco estaba entusiasmado por lo que me faltaba. Saqué el celular y tomé la foto que ustedes pueden ver, mientras pensaba: Si encuentran mi cuerpo que sepan dónde fue la última foto.  Guardé todo y apreté las nalgas para subir el resto, no podía regresar.

Llegué a la cima resoplando y también me temblaban un poco las manos.  La pareja admiraba el paisaje. Me dice el gordito: "ese no era el camino, tené cuidado es peligroso.." mientras resoplaba sin responder, pensé: puta! ni me di cuenta! cabrón, si me hubieras dicho te sigo!


Esta es la foto de las plataformas que subí, vistas del lado correcto. Yo estaba en la cara posterior de ellas. Los colombianos pasaron por el túnel (sombra oscura a la derecha) y subieron las escaleras tranquilamente hasta la tercera de las plataformas donde me encontraron! Y este no era el final, hacía falta otra parte! ya no daba más.



El último amigo que encontré en el ascenso me vio y me dijo que no me detuviera, que ya lo había logrado mientras el siguió sentado viendo al horizonte.  Me esperaba otro especie de túnel pero esta vez no improvisaría la ruta, tome la foto del amigo y me preparé para la conquista.


Debía pasar por debajo de la piedra y luego una escalera de madera hasta la cima. Suspire aliviado y pensé que nada me quitaba este gusto.


Un.. dos.. tres... cuatro gradas y  Llegué a la cima!! 

La vista era magnífica.. la ciudad a tus pies, y en la esquina izquierda de la foto dejé la ultima piedra de la montaña, no había mas camino por encima de mi, lo había logrado!



Un nuevo amigo en la cumbre del Huayna Picchu me tomó esta foto. Gilmer Tárraga, Peruano y quien   fue vital para que regresara entero a casa. 

Tomé unos tragos de agua y me comí una mandarina más como premio a la cima, disfruté cada sorbo pero estaba deshidratado por completo, me despertó más sed y estaba muerto de cansancio. Pero me goce alcanzar la meta! era una vista majestuosa: un mar de montañas en todos los extremos. Realmente uno se siente pequeño ante la inmensidad de este paisaje.

Después de unos minutos absorviendo esta delicia me dice Gilmer que debiamos empezar el descenso pues uno de los DOS guias que cuidan la ruta le había dicho que un frances se había perdido. No sabian nada más, se separo de sus amigos y nadie lo volvio a ver.  Yo no vi a nadie maltrecho, el único indicio fue una vomitada en uno de los ascensos pero no ví más señales...
Los guias pidieron a todos que empezaran a bajar para poder buscar al frances.

Había conquistado la meta pero faltaba algo: regresar completo a contar la historia. 


Miré las gradas y vi el camino que debía seguir mientras pensaba: ¿qué chingados estoy haciendo aquí? ¿por qué no me quede más abajo?


Las piernas me temblaban de cansancio, y ahora estaba sudando al ver el vacío delante de mi. El regreso no seria sencillo, sería la última gran prueba a mi miedo a las alturas. 


El vacío a la orilla del camino sería la constante, ahora daría la cara a toda la altura que había conquistado, mientras que en la subida me desconsolaban las subidas ahora las bajadas me atormentaban. No pude tomar muchas más fotos, necesitaba las manos libres para agarrarme y evitar caerme. Gilmer fue vital en esta parte del trayecto, fuimos compañeros en la tortura. La plática que mantuvimos me permitió enfocarme en otra cosa que no fueran los gritos de cansancio y sed que mi mente repetía y menos en el miedo a caer en estos caminos. 


Por momentos el camino exigía mucha concentración, las piedras que hacían el camino no permitían poner ambos pies al mismo tiempo, además de ser tan estrechas que sólo cabía el pie de lado.

Entre platicas y maltratadas al camino llegamos al puente que nos llevaría a la montaña pequeña y de regreso a la ciudad perdida, terminé mi ultimo recurso cítrico y rogué al cielo que la salida estuviera cerca.


Al llegar a la salida de Huayna Picchu me esperaba Gilmer con su prima y Mamá. Yo aunque sonreía estaba muerto de sed y cansancio, tome mis últimas reservas de agua mientras agradecía su compañía en el descenso. Gilmer con un gesto que agradeceré siempre, me regaló la mitad del agua que tenía, fue para mi como un salvavidas en medio del mar de desesperación que sentía.  No recuerdo otra oportunidad en que mi sed fuera tanta y además que no pudiera adquirir los medios para eliminar esta necesidad física que me agobiaba.  Platicamos un rato mientras intercambiamos correo, le prometí que lo buscaría y le compartiría la historia y esta foto.
Caminé agotado a la salida de la ciudad, había tenido suficiente de Machu Picchu, había requerido lo mejor de mi y se lo había dado. No tenia más que dar.



La última foto de la famosa ciudad perdida Inca mientras me encaminaba a la salida. Salí de la ciudad satisfecho de lo que había logrado, ningún remordimiento! nada le debía al viaje y la ciudad Inca!  Nunca imagine todo lo que pude hacer con tan poco. Traía una cámara llena de recuerdos y un corazón que desbordaba agradecimiento por estar vivo y por haber vivido esta experiencia. Un viaje que me llevo a nuevos limites físicos y mentales, un viaje que no olvidare facilmente. Hasta la próxima Machu picchu!

Link a Primera Parte:

Machu Picchu: parte uno La puerta del sol
Link a Segunda Parte:

Machu Picchu: parte dos, La ciudad perdida 

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6 comentarios:

  1. Yo quiero ir!!!!! :'( Gran Final! Gracias por compartir este viaje. Que aventura por amor de Dios. Luego de leer esto concluímos que Dios ha sido bueno!

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    1. Ahora yo quiero ir a Orlando!! que rico! gracias Melina! y Dios ha sido muy bueno!

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  2. wow!!! Una semblanza que de verdad me enganchó. Me gustó ver que te enfocaste en detalles y no en lo mismo que ven todos.

    PD. Voy a seguirte.

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    1. Gracias Pedro, pues me gusta narrar en base a lo que vivo y me encantan los detalles! gracias por seguirme, por aquí voy contando un poco lo que vivo y nos vamos conociendo. Yo te sigo también! gracias por pasar y mas por el comentario!

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  3. Hola Mau Ku! Muchas gracias por compartir tu experiencia en tan bonito lugar! Dentro de dos meses iré a Perú por asuntos de la universidad y quisiera saber si me puedes recomendar un tour operador para visitar Machu Picchu.

    De antemanto, gracias por tu respuesta. Un saludo!

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    1. Con mucho gusto te busco el contacto que me atendio, fue amable y me armo todo a un buen precio. Podes contactarme por twitter y por ahi sera más fácil intercambiar los datos. Mi usuario es @mau_ku

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